Entendemos por colegiación el acto de reunirse en corporación especial los
individuos que ejercen una profesión arte u oficio. Antiguamente equivalía a
agremiación y llegó a tener carácter forzoso para algunos oficios, hoy en día la
colegiación es voluntaria por regla general, pero tratándose de ciertas profesiones como
médicos o abogados la colegiación es forzosa.
El objeto general
que con la colegiación se persigue es el de velar por el honor y el prestigio de la
profesión.
Bajo cualquier
punto de vista, estimamos que los beneficios obtenidos al pertenecer al colegio son
importantes, pero creemos que los nuevos compañeros que se integren en este colectivo nos
comunicarán nueva savia, además de la aportación de sus recientes conocimientos y el
seguir manteniendo y mejorando lo que hemos heredado.
En los tiempos
actuales divisamos dificultades en muchos terrenos para el ejercicio de nuestra
profesión. Se van a variar las formas y los fondos de las enseñanzas, al faltar el
trabajo se modificarán las estructuras laborales, y ante todos estos inconvenientes
debemos estar preparados.
Si intentamos
defender nuestros intereses profesionales más que nunca deberemos estar unidos,
necesitamos poseer una estructura homogénea que esté capacitada para ejercer la defensa
tanto jurídica como laboral, y esto solamente puede estar comprendido en el Colegio.
Desde todas las
escalas de representación de nuestro colectivo está presente, por un lado a nivel
provincial con el Colegio de León, en la Comunidad con la Intercolegial de Castilla y
León, y en el Estado con el Consejo General de Colegios de Ingenieros Técnicos
Industriales.
La Junta de
Gobierno tiene por fin primordial el dirigir la andadura del Colegio, y los colegiados
pueden en la Junta General el censurar su marcha si lo estiman oportuno, además para
cualquier aclaración podrá intervenir en los asuntos sociales formulando proposiciones o
iniciativas.
Entendemos que la fortaleza del Colegio se encuentra en la unión del colectivo de Ingenieros Técnicos y, sobre todo, la asimilación por parte de los que finalizaron recientemente las carreras o alumnos de los últimos cursos de la Universidad de la necesidad de velar por los intereses de nuestra profesión, y la mejor y única forma de darle solución es estar colegiados.


